¿Comprar zapatillas de segunda mano?

¿Merece la pena comprar zapatillas de segunda mano?
Cada vez compramos más ropa de segunda mano. Pero cuando hablamos de zapatillas, todavía aparecen algunas dudas: ¿merece realmente la pena comprar zapatillas de segunda mano? ¿Es higiénico? ¿Estarán demasiado desgastadas? ¿Compensa frente a comprar unas nuevas?
La respuesta corta es: sí, siempre que sepas qué estás comprando y las zapatillas hayan sido correctamente seleccionadas y preparadas.
No todas las zapatillas usadas son iguales
Comprar de segunda mano no significa comprar unas zapatillas viejas o en mal estado.
Muchas zapatillas dejan de utilizarse cuando todavía tienen muchísima vida por delante. A veces porque ya no nos gustan, porque hemos cambiado de talla, porque tenemos demasiadas o simplemente porque hemos comprado otras.
El problema es que muchos de esos pares terminan olvidados en un armario o, peor todavía, en la basura.
Ahí es donde la segunda mano tiene sentido: aprovechar lo que ya existe antes de fabricar y comprar algo nuevo.
¿Qué ventajas tiene comprar zapatillas de segunda mano?
1. Puedes ahorrar dinero
Una de las ventajas más evidentes es el precio. Unas zapatillas que nuevas pueden tener un precio elevado pueden encontrarse de segunda mano por bastante menos, especialmente si ya han tenido algo de uso.
Eso permite acceder a buenas marcas y modelos pagando menos.
2. Alargas la vida de un producto que todavía sirve
Unas zapatillas no deberían convertirse en un residuo simplemente porque su primer propietario haya dejado de utilizarlas.
Si todavía están en buenas condiciones, pueden seguir caminando muchos kilómetros más.
Comprar de segunda mano significa precisamente eso: dar más pasos a algo que todavía puede seguir utilizándose.
3. Reduces el consumo de nuevos recursos
Fabricar unas zapatillas requiere materias primas, energía, transporte, embalaje y numerosos procesos industriales.
Por eso, una de las formas más sencillas de consumir de manera más responsable es utilizar durante más tiempo los productos que ya han sido fabricados.
No se trata de dejar de comprar zapatillas. Se trata de plantearnos si siempre necesitamos que sean nuevas.
Pero… ¿es higiénico comprar zapatillas usadas?
Esta es probablemente una de las mayores dudas.
Y es completamente lógica.
Por eso es importante diferenciar entre comprar unas zapatillas usadas directamente a otra persona y comprar unas zapatillas que han pasado por un proceso de selección, limpieza y preparación antes de volver al mercado.
En SecondStep revisamos los pares que recibimos y seleccionamos aquellos que realmente pueden tener una segunda vida. Después se limpian y preparan antes de ponerse nuevamente a la venta.
Y cuando una zapatilla necesita algo más que una limpieza, queremos apoyarnos también en zapateros y profesionales locales capaces de repararla y prolongar su vida útil.
Porque reutilizar no significa vender cualquier cosa.
Significa conseguir que un producto que todavía tiene valor pueda volver a utilizarse.
¿Qué deberías mirar antes de comprar?
Antes de comprar unas zapatillas de segunda mano conviene fijarse especialmente en:
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El desgaste de la suela.
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El estado interior.
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Las costuras y posibles roturas.
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La deformación de la zapatilla.
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El estado de la plantilla.
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Las fotografías reales del producto.
Cuanta más información tengas sobre el estado del par, mejor podrás decidir si merece la pena.
Entonces, ¿merece la pena?
En muchos casos, sí.
Especialmente cuando encuentras unas zapatillas que te gustan, están en buen estado y puedes conseguirlas por un precio inferior al que tendrían nuevas.
Pero hay otra razón.
Cada vez que seguimos utilizando unas zapatillas que todavía tienen vida útil, evitamos que se conviertan antes de tiempo en un residuo.
En SecondStep creemos que unas zapatillas no deberían tener una sola historia.
Pueden tener una primera vida, una segunda y, quién sabe, quizá alguna más.
Más pasos. Menos residuos.